Damas y Caballeros de Alejandrina Malenchini en Viernes de vidriera
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De tacheros
Publicado en el libro «Lunes de Antología» de Editorial Vinciguerra y Jockey Club Historias de tacheros tengo miles. Son tantas, que mis conocidos me cargan. Por qué me eligen a mí, una simple pasajera, para confesarse, nunca lo sabré. Algo debe tener que ver mi sonrisa desplegada al viento cual si fuera una amiga deSigue leyendo «De tacheros»
Cosas del alcohol
Sucedió mucho antes de la pandemia. Cuando todavía podíamos abrazarnos y festejar como queríamos, adentro o afuera, en la ciudad o en el campo, con 50 o con 500 invitados. Y como casualmente era en una estancia de la provincia de Buenos Aires, la madre de la novia había recomendado enterrar un cuchillo y llevarlesSigue leyendo «Cosas del alcohol»
Su fiel compañera
Mamá lo llamaba «el Comodoro». A pesar de ser quien le había dado la vida, ella se refería así a nuestro abuelo. La separación abrupta de su madre cuando él se fue con una señorita veinte años más joven, dejándolas a ella y a mi abuela desamparadas, desencadenó la ira de mamá y un cierreSigue leyendo «Su fiel compañera»
Oh la la, galamour glamour
Se despertó casi al alba, la esperaba un día largo con una serie de estudios médicos paracomenzar, un almuerzo de trabajo con un abogado joven que la tenía enamorada y una cenade amigas como broche de oro.Casi no necesitó el despertador desvelada por la elección del vestuario. Desde las cinco de lamañana repasaba vestidos ySigue leyendo «Oh la la, galamour glamour»
La invitación
La invitación me llenó de alegría. Margarita había empezado primer grado en su nuevo colegio y a seis meses del inicio de clases no lograba hacerse amigas con quienes jugar. La sobreprotección del jardín barrial al que asistía, con maestras tiernas y besuconas, había quedado atrás. De más está decir que contrastaba en forma burdaSigue leyendo «La invitación»
Barbijo o muerte
Necesitaba recargar las pilas. La pandemia se llevó consigo no sólo los besos y el conacto físico sino también la posibilidad de respirar aire puro. Es así que me subí al auto dispuesta a pasar retenes y controles policiales rumbo a mi querido Tandil, aprovechando el aniversario de mis padres. Llegué añorando abrazar a mamáSigue leyendo «Barbijo o muerte»
De vascos
En virtud de mis raíces vascas, y de haber ensayado el deporte de la paleta varios meses con unos amigos del club, me invitaron a participar en uno de los equipos del 28 campeonato de pelota vasca en la ciudad de Tandil. Como el espectáculo era digno de verse y terminaba con una comida paraSigue leyendo «De vascos»