La invitación

 
La invitación me llenó de alegría. Margarita había empezado primer grado en su nuevo colegio y a seis meses del inicio de clases no lograba hacerse amigas con quienes jugar. La sobreprotección del jardín barrial al que asistía, con maestras tiernas y besuconas, había quedado atrás. De más está decir que contrastaba en forma burda con la institución centenaria actual, donde cada grado tenía casi treinta alumnas en el aula y a los docentes les tomaba poco menos que un año entero para conocer a cada chica. 


Llegó el gran día, y llevé a la gorda a lo de Azul, una niñita de ojos vivaces y movimientos gráciles. 


Cuando su mamá me abrió la puerta pude ponerle nombre a la cara de una de las tantas mujeres 20 años menores que yo que me cruzaba en la puerta de la escuela y a las que yo saludaba en automático sin saber de quien se trataba. – Aclaro que mi hija en cuestión es la más chica de una prole de siete, y yo me sentía de geriátrico cuando la retiraba o cada vez que nos convocaba un acto patrio.- 


La madre de Azul se llamaba Etelvina y era estirada como su nombre. Siempre estaba enfundada en trajes de Vitamina, usaba carteras de Louis Vuiton y se la veía impecable, con su maquillaje y peinado de peluquería. 


Dejé a Margarita esperando que la hija fuera menos acartonada que su progenitora y volví a trabajar pensando en que al menos se divertiría con alguien de su edad. 


Llegada la tarde le pedí a Juan, mi marido que la buscara. Volvió feliz, con la sonrisa dibujada en la cara y jugando con una bolsita transparente mientras se cambiaba en mi cuarto para ir a bañarse siguiendo el ritual de siempre. 


Mientras la escuchaba cantar Floricienta a lo lejos, noté que Juan había dejado un «Prime» a la vista sobre la mesa de luz. Con mano certera lo escondí en el cajón antes de que lo viera alguno de mis hijos y censuré a mi marido por el descuido. 


Justo en ese momento entró Margarita y apoyando su dedito al lado del velador preguntó:

-Mamá, ¿dónde está el globito que me traje de lo de Azul? Yo lo había dejado aquí.

2 comentarios sobre “La invitación

Replica a inespelaezp Cancelar la respuesta